Posted by Taytus on Jul 8, 2010 in
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Al final no se pudo.
Los Holandeses gritaron un gol más que nosotros y cuando llegaron los 90 minutos, los sueños de traernos la copa se escaparon con el pitido final.
No íbamos a traer la copa sólo para nosotros, la íbamos a repartir con todas las personas que se enamoraron de esta selección y que nacieron bajo otras banderas.
Fuimos los últimos guerreros de toda América, once hombres corriendo detrás de una pelota representaban a millones.
Pero no pudimos.
La copa aún tiene destino incierto, pero no será nuestra.
Hubiera sido tan lindo que llegara la Celeste con el trofeo a Montevideo, verla brillar en la caravana que recibiría a los jugadores. Observar las fotos que recorrerían el planeta. Sostenida en alto, brillando bajo el sol charrúa, inmaculada y rubia como “El Diego” de los Uruguayos.
Pero no pudimos.
Sin embargo esta selección logró otras cosas, logró que aparecieran colecciones de cábalas cada vez que la celeste jugaba.
Algunos se ponían medias de distintos colores, algunas corrían a los maridos, porque según ellas eran mufas, otros se tapaban los ojos durante los penales y quizás más eran los que se juntaban con sus amigos y familiares para gritar todos juntos.
Esta selección logró que los tractores de nuestro campo ondearan banderas, que las calles se inundaran de luces y bocinas, que los locutores se sintieran benditos cada vez que gritaban un gol.
Estos hermanos lograron que un país se detuviera, sus calles no lucían más que la soledad de la espera.
En una entrevista al más loco de todos, Abreu dijo: -”Sabremos cumplir”, y vaya que lo hicieron.
Cuando “El Loco” iba camino a esa pelota para patear el penal, la mitad de los uruguayos pedían que la picara, y la otra mitad quería que no. Todos sabíamos que lo iba a hacer.
Ese remate no sólo dejó la marca de Abreu en el mundial, fue su saludo para todos nosotros.
Elijan ustedes su anécdota favorita, los goles, la mano de Suarez, las atajadas de Muslera, el esfuerzo del “Ruso” Pérez. Tenemos tanto para elegir.
Lograron llenarnos de satisfacción y orgullo.
“¡Sabremos cumplir, sabremos cumplir!”, nuestro Himno se escuchó fuerte y claro, gritado con el corazón en cada una de las canchas en donde jugamos.
Cada uno de ellos lograron dejar una marca en todos nosotros.
Entre uruguayos sobraron los abrazos y las sonrisas…. y seguirán.
A estos tipos les sobró coraje, estos tipos mostraron valentía y estos tipos nos dieron dignidad.
Estos tipos son Uruguayos, y más que nunca…Yo también.
Gracias Celeste.
Tags: celeste, fútbol. mundial, Uruguay
Posted by Taytus on Jul 5, 2010 in
Personal
De todas las cosas que podemos compartir los humanos, hay una que es innegable. Todos tenemos la necesidad de héroes.
Pueden ser estos, personaje mitológicos con fuerza sobre humana, avesados aventureros que se lanzan a explorar desconocidos mundos, personajes antiguos llenos de poder y gloria o quizás simple mortales que con humildad, paciencia o sabiduría han encontrado la forma de burlar a la muerte y permanecer vivos en el corazón o en el recuerdo colectivo.
Hablando de superhéroes, recuerdo cuando aprendí que quizás el mas poderoso de todos los personajes de cómics surgió en plena depresión Norteamericana como un símbolo de esperanza, de luz frente al túnel de la falta de respuestas.
En 1938 se estaba al borde de una guerra inimaginada, Stalin se posicionaba en el poder en Rusia, Alemania descubría la fisión nuclear, Hitler adiciona Austria y parte de Checoslovaquia al Tercer Reich. El mundo necesitaba a un semi Dios, y nació Clark Ken.
Siempre precisamos a alguien que nos inspire, que nos emocione. Quizás que nos muestre que “imposible”, es solo una palabra.
David y Goliath es una de esas historias que muy a menudo recordamos mas allá de creencias religiosas. Pues es la simpleza del pequeño frente al gigante, del menor que vence al invencible.
No necesitó David (aquel pequeño pastor), nada más que una piedra para hacer temblar el suelo cuando el gigante guerrero cayó.
Día a día aparecen mas y mas historias que nos emocionan, que nos motivan a desafiar nuestros límites cotidianos. Es que de esas historias nos alimentamos, esas leyendas que se crean con una simple historia que se va adornando de generaciones en generaciones hasta que son nuestras.
En 1950, un pequeño punto mapa en el mapa se hizo gigante. Y comenzó una leyenda.
Perduraría grabada en la historia, como fue que un puñado de uruguayos hizo callar al mundo al mismo tiempo que un pequeño país gritaba hasta quedar sin voz y se llenaba de gloria.
Había nacido el “Maracanaso”, y no son pocos los uruguayos y uruguayas que se emocionan cuando ven imágenes de ese partido. No, no son pocos los hombres y mujeres, ancianos y niños que cuentan esas hazañas aún cuando no las han presenciado, lo que no quiere decir que no las vivan.
Uruguayos nos hemos alimentados de esos héroes y de su hazaña durante mucho tiempo, durante décadas abrazamos a esos hombres que ya han se han transformado en mitos y nos cobijamos en esos goles que nos alimentaron el alma y que nos contaron que el pequeño puede vencer al gigante.
Algunas plantas guardan su semilla durante todo un año, mostrando que sus hojas ya no son verdes o que sus flores se han secado hace mucho tiempo. Cuando llega la primavera sin embargo, esa semilla olvidada… renace.
Contagiará de color, aromas, sensaciones y luego quedará en el recuerdo hasta que una vez más sea la hora de despertar.
Otra vez, hemos despertado.
Si, otra vez Uruguay se hace grande entre los grandes. Desafiando toda chance, desafiando todo pronóstico el mundo entero repite nuestro nombre, Uruguay.
Nuestros héroes están en el continente negro, con la ilusión de pintarlo de celeste.
La leyenda continúa, las lágrimas siguen corriendo y las gargantas afónicas en su último hilo de voz , siguen gritando…. ARRIBA URUGUAY!!!!